lunes, 22 de agosto de 2016

Primeros días en mi nuevo hogar!

Hola a todos!

Me quedé en el último post contando que poníamos rumbo a nuestros nuevos hogares, verdad? Bueno, pues yo puse rumbo en tren a mi nuevo hogar, he de decir que a pesar de tener que recorrer como un millón de vagones con las maletas a cuestas hasta encontrar un sitio libre, el viaje en tren (excepto el detallido del aire acondicionado, para el que ya iba preparada) fue genial, el tren tenía cargadores y además WiFi, así que una 3 horas y media y una intensa conversación vía whatsapp después llegaba a mi destino.
En principio, cuando llegué, mi HD (que era quien me recogía) no estaba esperándome a las puertas de tren (algo que por una parte agradecí, que estaba atacada de los nervios), subí las escaleras y cuando ponía rumbo a la salida, ahí que venía él, muy campechano. Según se acercaba lo oí decir, Leila? y yo como, siiiiii, soy yooo, jajajajajaj. Nos dimos un abrazo y pusimos rumbo a mi nueva casa. El viaje fue de apenas 15 minutos, y estuvo muy bien, no paramos de hablar en todo el camino. La llegada a casa... no fue tan bien, antes de nada, para los que no me conozcáis, deberías saber que yo soy todo orden, me encanta que cada cosa esté en su lugar, y bueno, digamos que cuando entré en la casa, era justo todo lo absolutamente contrario a mi. Oh, oh, que mal así de primeras... Tranquila Leila, no te quedes con la primera impresión, no pasa nada. Subo a la que va a ser mi futura habitación y me veo solo un colchón con un somier, ni sábanas ni toallas, ni nada de nada (yo sabía que estaría semi vacía, pero no me esperaba esto bajo ninguna circunstancia), bajamos a que me siga enseñando la casa y sigo diciendo que es todo lo opuesto a mi (que mal), me da las sábanas y las toallas (recién sacadas de la secadora) y decido que ha llegado el momento de ir a dormir... Mañana será otro día e igual veo las cosas de otra manera, porque por ahora me estoy agobiando.
Os presento mi habitación cuando yo llegué (bueno, esto es a la mañana siguiente que ya tenía sábanas y toallas), jajajaja.



Por suerte el día siguiente (viernes) las cosas mejoraron bastante, me recogió la mamá (dándome la bienvenida con un gran abrazo) con uno de los niños, el mayor, pasamos el día juntos y a última hora recogimos a las niñas, que llegaban de un campamento. Estuvo genial, la verdad y mis impresiones sobre la familia empezaron a cambiar.

El sábado me fui con el papá a comprar cosas para mi habitación (que como bien me dijo Hector cuando le envié la foto, no está muy vacía? jajaja), la verdad es que me dejó comprar todo lo que quise (pagaba él) e incluso me animaba a comprar alguna que otra cosa más. Estuvo genial, llegamos relativamente pronto a casa y nos dedicamos a acabar de poner a punto mi habitación. Aún nos quedan cosas que comprar para mi segunda habitación (iremos el próximo fin de semana), pero en principio mi habitación principal ha quedado así.































Ha quedado chula, verdad?

Después el domingo fue genial también, volvió a recogerme la mamá y nos fuimos al museo de las ciencias que está en Boston, me encantó el sitio, y además como tienen tarjeta de socios creo que llevaré bastante a los niños allí, =). Tras el lunch me acercaron a casa porque mis niñas tenían play date con una de sus amigas del cole y la verdad es que yo estaba cansada. El resto del día lo pasé en casa en modo relax y actualizando el blog (que falta le hacía).

Y hasta aquí mis primeros días con la familia. El primer día de trabajo lo publicaré justo a continuación de esta entrada (ya lo tengo escrito) para que veáis como me fue, =).

Un beso enorme!

No hay comentarios:

Publicar un comentario